Vitaminas para el hígado

Written by post on July 12th, 2010 in Medicina Natural.

El aporte óptimo de ciertas vitaminas es esencial para garantizar y permitir la correcta funcionalidad hepática y acelerar la recuperación del órgano dañado o enfermo

El hígado es el órgano depurativo por excelencia. Los hepatocitos o células hepáticas requieren el aporte idóneo de ciertas vitaminas para que, por acción de una familia de enzimas hepáticas, puedan llevar adelante las reacciones de limpieza de productos de desecho metabólico. La nutrición específica del hígado, por medio de una cuidada selección de alimentos y el aporte óptimo de ciertas vitaminas, es más necesaria si cabe en caso de insuficiencia hepática, cuando se toman medicamentos o ante una intoxicación etílica.

* Autor: Por MAITE ZUDAIRE
* Fecha de publicación: 9 de julio de 2010

Vitaminas específicas para el hígado

Un grupo de enzimas hepáticas regulan la funcionalidad de los hepatocitos. Estos requieren el aporte idóneo de vitaminas y, de manera específica, de la B1 o tiamina, la B6 o piridoxina y la B12 o cianocobalamina, para propiciar la reacción de depuración y desintoxicación. La participación de estos nutrientes es fundamental en caso de insuficiencia hepática aguda o crónica, si se toman medicamentos y plantas medicinales con distintos fines y ante una intoxicación etílica, dado que los metabolitos se metabolizan por el hígado. Con una cuidada selección de alimentos específicos para la nutrición del hígado, la dieta puede reportar una buena dosis de estas vitaminas, si bien puede no ser suficiente. En casos concretos, el consumo extraordinario de estos nutrientes en forma de medicamento será decisión del facultativo, quien determinará el tipo de complemento, la dosis farmacológica y la duración del tratamiento, para garantizar la cura y evitar efectos secundarios.

Como dato, en algunos cuadros de intoxicación etílica aguda moderada, se administra por vía oral o intravenosa, tiamina, piridoxina o vitamina B12, como ayuda para acelerar la recuperación de los hepatocitos lesionados y que no se ocasione un mayor daño neurológico por el tóxico.

  • Alimentos ricos en vitamina B1: cereales integrales y biológicos, legumbres (soja y lentejas), carne de cerdo.
  • Alimentos ricos en vitamina B6: el componente más abundante con diferencia es el germen de trigo. La levadura de cerveza también constituye un buen complemento dietético. Abunda en los vegetales, en particular en los cereales integrales, los frutos secos -pipas, nueces, avellanas, cacahuete y su crema, pistachos y el resto, en este orden- y, en menor cantidad, en ciertas frutas como el plátano, el aguacate, verduras verdes como las judías verdes, puerro, espinacas y coles. La forma idónea para aprovechar al máximo el contenido vitamínico de estos alimentos es tomarlos crudos o con cocciones suaves y cortas.
  • Alimentos ricos en vitamina B12: huevos, lácteos (sobre todo los quesos curados), pescados y carnes. En los vegetales, está disponible en derivados fermentados de la soja como el miso o el tempeh y en algas, si están enriquecidas. Pero la presencia de esta vitamina en los vegetales es discutible, según sea o no la vitamina activa, la cianocobalamina o sus formas análogas pero inactivas, las cobalaminas.

Complementos dietéticos y plantas tóxicas

Se estima que hay más de mil sustancias dañinas y tóxicas para el hígado, entre las que se citan ciertos medicamentos con y sin receta, remedios a base de plantas y complementos nutricionales, además de las drogas ilegales. Aunque cada individuo tiene su propio ritmo para procesar estos productos y eliminar sus metabolitos tóxicos, otros factores como fumar, beber alcohol y comer determinados alimentos aumentan la toxicidad de algunos medicamentos y plantas.

Desde el “Hepatitis C Support Project”, se informa cómo después de ingerir los medicamentos por vía oral, estos se transportan en el torrente sanguíneo desde el intestino al hígado, donde se metabolizan en sustancias químicas activas y productos derivados (metabolitos). Algunos de estos metabolitos resultan tóxicos para el hígado y se depuran en los hepatocitos gracias al sistema de enzimas hepáticas citocromo, hasta eliminarlos mediante las heces o la orina. La intoxicación se desarrolla cuando un fármaco, una planta o un alimento acelera o ralentiza el metabolismo de una sustancia tóxica. Se conoce que el consumo de determinados zumos de frutas, como el de pomelo, frambuesa, uva y mora, interactúa de forma negativa con ciertos medicamentos si se toman a la vez, al inhibir la actividad depurativa de una enzima hepática (citocromo P4502C9).

Algunos medicamentos, como el paracetamol, son dañinos para el hígado a partir de ciertas dosis o si se combinan con alcohol: unos sólo para ciertas personas, mientras que otros causan daño hepático crónico con diversidad de efectos secundarios (reacciones alérgicas, acumulación de grasa en el hígado -esteatosis-, reacciones inmunitarias, etc.).

Con determinados complementos dietéticos sucede algo similar. El Comité de Seguridad de Medicamentos de Uso Humano revisó en 2003 los datos de seguridad de las especialidades farmacéuticas con extracto de té verde tras recibir la notificación de España y Francia de varios casos de reacciones hepáticas adversas relacionadas con un producto adelgazante, EXOLISE®, que se vendía sin receta médica y que se ha prohibido y retirado del mercado. Los complementos nutricionales de hierro, niacina o vitamina A, ingeridos en dosis elevadas, se vinculan también con toxicidad hepática, de ahí que se insista en la importancia del asesoramiento antes de tomar un complemento o una planta sin receta médica.

Para regenerar la función de los hepatocitos y que estos desempeñen de forma correcta su función depurativa y reguladora, sirven plantas ligeramente amargas, como el diente de león, el cardo mariano y la alcachofa. Un especialista deberá supervisar su modo de consumo (infusión, comprimidos, cápsulas), la dosis y la duración del tratamiento, y valorará la necesidad de recetar una dosis extra de vitaminas que ayude a la regeneración de los hepatocitos.

ALCACHOFA CURATIVA

Los alimentos, según sus componentes, sirven por sí mismos para el tratamiento de determinadas enfermedades o dolencias. En el caso de los males de hígado y de la vesícula biliar, que si son leves cursan con molestias digestivas como dispepsia, flatulencia, hinchazón abdominal y dolor de cabeza, las verduras verdes son las más apropiadas.

Entre ellas se incluye la alcachofa (Cynara scolymus ), que comparte con otras de sabor algo amargo la cualidad de ser eficaz para el tratamiento de las disfunciones hepato-viliares, en particular, el extracto, que concentra cinarina e inulina, los principios activos. Varios estudios clínicos han demostrado la eficacia y seguridad de los extractos acuosos de alcachofa en el tratamiento de la disfunción hepato-biliar y de malestares digestivos. Por otra parte, surgen análisis clínicos que evalúan el uso de este extracto como una posible prevención o cura para los síntomas de la resaca, aunque las investigaciones en este sentido todavía son escasas y los resultados no son tan claros como los esperados.

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10 Súper Alimentos

Written by post on June 16th, 2010 in Medicina Natural.


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La vida moderna, junto con sus ventajas, también nos ha traído un estilo de vida estresante, contaminación, comidas manipuladas y aditivos alimentarios. Todo ello puede conducir a enfermedades cardiovasculares, colesterol alto, diabetes, infecciones o cáncer. Los fármacos sintéticos para tratarlas también conllevan efectos adversos. Sin embargo, la naturaleza sigue regalándonos alimentos y remedios que nos ayudan a cuidar la salud. Existen cientos de sabrosos “súper alimentos” que contienen nutrientes, antioxidantes y otros elementos que puedan defendernos de las infecciones, suprimir las células cancerosas, regular los niveles de glucosa sanguínea, fortalecer los huesos o ayudarnos a perder peso mientras disfrutamos comiendo. Hemos seleccionado 10 muy especiales, particularmente si son ecológicos.

Enviado por: ECOticias.com

10: Arándanos

El jugo del arándano negro o azul puede prevenir infecciones de vejiga mediante el mismo mecanismo del arándano rojo: evita que la E. coli se pegue a las paredes de la vejiga. Esta acción antibacterial también previene y acelera el alivio de la diarrea.

Los nativos americanos creían que los arándanos eran mágicos. Los usaban para teñir ropa y también valoraban sus propiedades dietéticas y medicinales. Los potentes antioxidantes de esta baya nos protegen de arriba a abajo. Las altas concentraciones de antocianinas que generan el color azul también pueden proteger la vista y luchar contra los radicales libres que causan el cáncer. Además su ácido elágico parece inhibir el crecimiento tumoral.

Los arándanos pueden incluso reducir la grasa del vientre. Los efectos son mejores cuando se consumen dentro de una dieta baja en grasa, pero un estudio de la Universidad de Michigan prueba que también son beneficiosos en las dietas altas en grasa. La razón está en que los arándanos intervienen en el sistema de almacenamiento y quema de la grasa, además de mejorar el uso que el organismo hace de la glucosa.

9: La miel

Pinturas rupestres en España que se remontan al año 7.000 antes de Cristo muestran a gente recolectando miel de las colmenas. Templos, tumbas y sarcófagos de faraones egipcios y reyes incorporan representaciones de abejas y miel. Virgilio y Plinio la ensalzaron e Hipócrates la prescribió. Los ejércitos invasores romanos llevaban con ellos colmenas para utilizarlas en la alimentación, la medicina y ganar energía. Mientras, los británicos de la antigüedad atribuían fortaleza a la hidromiel, una bebida de miel fermentada.

A diferencia del azúcar, la miel es un edulcorante rico en nutrientes, proporciona numerosos minerales y vitaminas C, D, E y del complejo B. Es un concentrado de carbohidratos que eleva la energía tan necesaria para el deporte. Paradójicamente, la miel también es beneficiosa para promover el sueño. Alivia los dolores de garganta y calma la tos nocturna.

Los estudios han mostrado que la miel baja los triglicéridos en sangre. También inhibe el crecimiento tumoral y del cáncer en ratones. La miel inhibe las células que causan el cáncer de vejiga y protege contra la colitis. Tiene propiedades antisépticas que la convierten en buen tratamiento tópico para infecciones, llagas y quemaduras.

Para las alergias al polen, la miel local es un remedio más agradable y rentable que las inyecciones. La miel recolectada en un radio de 32 kilómetros de la vivienda del alérgico puede inmunizar contra el polen de las inmediaciones. La doctora Leila Denmark, que se graduó en la Escuela de Medicina de Georgia en 1928 y ejerció la medicina hasta que se retiró a la edad de 103 años, recomendaba añadir una cucharadita (2,1 gramos) de miel de la zona a la dieta diaria para curar las alergias al polen. Los niños hasta el año de edad no deben consumir miel porque puede provocar reacciones adversas.

8: Alubias

Las alubias son bajas en grasas y tienen alto contenido en fibra, son ricas en proteínas y están libres de colesterol. Como la miel, la amplia variedad de alubias secas, incluidos los garbanzos, reduce los triglicéridos, la grasa en la sangre que pueden causar ataques al corazón. También rebaja los niveles sanguíneos del denominado colesterol malo (LDL) y eleva los niveles de colesterol bueno (HDL). Su alto contenido en carbohidratos y fibra ayuda a regular el azúcar en sangre y a mantener la diabetes bajo control. Las judías también pueden ayudar a prevenir el cáncer de colon, gracias en gran medida a la fibra.

Según Carper, la dosis diaria recomendada es de 50 a 75 gramos de alubias. Esta cantidad se ha demostrado que:

  • Reduce los triglicéridos un 17 por ciento
  • Baja el colesterol en un promedio del 10 por ciento
  • Neutraliza el ácido del estómago
  • Protege contra el cáncer de mama
  • Reduce los niveles de glucosa en plasma y la insulina en personas con diabetes tipo 2
  • Fortalece los huesos

Además, de acuerdo con La Puma, las personas que comen alubias con regularidad tienden a pesar menos (3,2 kilogramos) que las personas que rara vez las consumen.

Para evitar gases, se recomienda remojar las alubias durante la noche anterior a cocinarlas.

7: Brócoli

El brécol crudo es un aliado contra multitud de enfermedades. Está lleno de fuertes antioxidantes que combaten el cáncer de pulmón, colon, próstata, gástrico y de mama. El compuesto Indol-3-carbinol que contiene el brócoli, puede:

  • Detener la multiplicación de las células cancerígenas en mama y próstata
  • Inhibir la reproducción del virus del herpes
  • Ralentizar el crecimiento de células cancerígenas en la tiroides y el bocio
  • Frenar a la bacteria H. pylori, relacionada con las úlceras de estómago y del estómago, según estudios de Fahey, Zhang y Talalay

El brócoli contiene numerosos minerales y vitaminas que combaten la enfermedad, incluyendo el cromo, un elemento importante en la regulación del azúcar en la sangre y la insulina. Sus altos niveles de ácido beta-caroteno y ácido fólico ayudan a prevenir las cataratas. El ácido fólico detiene el virus que causa el cáncer cervical. El brócoli es una buena fuente de calcio, un agente que reduce la presión sanguínea y es necesario para la fortaleza de los huesos.

Este alimento también puede hacernos más inteligentes. Proporciona hierro, esencial para un funcionamiento saludable del cerebro. Contiene boro, un oligoelemento que aumenta la actividad de las ondas cerebrales y agiliza las respuestas físicas. Además, el beta-caroteno del brócoli mejora la capacidad para pensar.

6: Cebollas

Dulces, picantes y olorosas, las cebollas son una de las más antiguas medicinas.

La cebolla también se ha utilizado para pagar el alquiler y felicitar a los recién casados. Las cebollas son ricas en antioxidantes y son posiblemente uno de los mejores alimentos para combatir el cáncer. Chalotas, rojas y amarillas son la fuente dietética más rica de quercetina, un potente antioxidante. Los numerosos agentes anticanceríginos en las cebollas son eficaces contra el cáncer de boca, de garganta, de pulmón, de estómago, colorrectal, de mama, de ovario, de próstata y de hígado, según Galeone.

Comer mucha cebolla puede reducir el riesgo de cáncer de garganta en un 88% y el cáncer de próstata en un 71%, de acuerdo con La Puma. Las personas que viven en Vidalia, Georgia, hogar de la cebolla Vidalia, sufren un tercio de la tasa de cáncer de estómago en EE.UU., concluye Carper.

Las cebollas también son buenas para el corazón, reducen el colesterol y bajan la presión arterial. Contienen anticoagulantes que diluyen la sangre y reducen la obstrucción de las arterias. Incluso pueden bloquear la actividad de coagulación de la sangre producida por los alimentos grasos.

Con siglos de antigüedad, se ha probado su eficacia en tratamientos contra la diabetes. Cocida o cruda, la cebolla reduce el azúcar de la sangre y cuanto más se consume, mayor es el efecto.

También ayuda a combatir otras enfermedades. Las cebollas son antibióticos, antivirales, antisépticos y antiinflamatorios naturales. Ayudan a dilatar los tubos bronquiales, facilitando la respiración de los asmáticos leves, de aquellos que sufren la fiebre del heno y las personas con bronquitis crónica. La cebolla incluso puede ayudar a lidiar con el estrés. La quercetina es un sedante suave que induce a la relajación y el sueño.

5: Pescado

El salmón, las sardinas, la caballa, el arenque y el atún son peces saludable para el corazón. Todos ellos contienen altas concentraciones de ácidos grasos esenciales omega-3, fundamentales para el correcto funcionamiento del organismo pero que necesitamos obtenerlos de los alimentos.

Los ácidos grasos Omega-3 son particularmente buenos en la reducción del riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular. Una dieta alta en estos ácidos grasos reduce los síntomas de la presión arterial alta, diluye la sangre y previene los coágulos. También estabiliza la frecuencia cardiaca y disminuye los niveles de triglicéridos.

Comer pescado graso también protege contra la degeneración macular, una condición relacionada con la edad que lleva a la pérdida de la visión, y promueve la función saludable del cerebro. También se ha vinculado al alivio de la depresión.

Comer regularmente pescado rico en ácidos grasos omega-3 puede impedir el desarrollo del asma y la artritis reumatoide. Esto se debe a que el aceite de pescado tiene un efecto anti-inflamatorio y porque actúa directamente sobre el sistema inmunológico. El aceite de pescado también puede combatir el cáncer de colon y de mama, y puede reducir la proliferación donde ya ha aparecido, afirman los estudios de la Universidad de Maryland.

4: Boniatos

Ni el boniato ni la patata están relacionadas con tiempos de gloria. En las épocas de la Revolución y las guerras civiles estadounidenses su consumo era elevado, y en la década de 1920 cada americano consumía alrededor de 14 kilogramos de boniatos al año. Ahora, rara vez se comen fuera del día de Acción de Gracias y en Europa su consumo es bajo.

Sin embargo, la batata debería tener un lugar en la mesa diaria. Los también llamados camotes tienen grandes cantidades del antioxidante beta-caroteno, numerosas vitaminas y minerales y mucha fibra. De lo único en que son bajos es en grasa, colesterol y calorías. Están ligados a la prevención de las enfermedades del corazón, derrames cerebrales, numerosos tipos de cáncer y cataratas. Comer diariamente papas dulces reduce el riesgo femenino de ataque cardíaco en un 22% y las probabilidades de un accidente cerebrovascular en un 40-70%, afirma Carper.

Las batatas también pueden mejorar la salud del riñón. Un estudio japonés publicado en 2007 mostraba que los niveles de indicadores de hepatitis se reducía significativamente en los hombres que consumieron una bebida elaborada con la variedad de piel púrpura. La acción de estabilizar el azúcar en sangre y la mejoría de la resistencia a la insulina que ejerce el boniato puede ayudar a evitar la diabetes.

Por otro lado, una papa dulce calentada en el horno durante unas horas se puede degustar como el caramelo, a la vez que mantiene sus beneficios para la salud.

3: Té

En momentos de estrés, los británicos siempre sugieren una taza de té. Y unas tazas de reconfortante té al día pueden tener beneficios significativos sobre la salud. El té – negro, verde, oolong y blanco – proviene de las hojas de la Camellia sinensis, pariente de las camelias en flor utilizada en jardinería.

Está cargado con las catequinas que combaten el cáncer. El té verde es el que más contiene. El Dr. Hirota Fujiki del Japan’s National Cancer Center Research Institute sugiere que beber té es una forma práctica de prevenir el cáncer. Las catequinas también son anti-bacterianas, una cualidad que hace del té un activo en la prevención de úlceras estomacales.

El té verde y el negro reducen los factores de riesgo de enfermedades cardíacas al bajar la presión arterial y el colesterol total. El té también dilata los vasos sanguíneos y mejora el flujo sanguíneo. Evita que las plaquetas se acumulen y trabaja para disolver los coágulos de la sangre, lo que ayuda a reducir el daño que las dietas ricas en grasas producen en las arterias.

En las mujeres mayores, beber té puede también mejorar la densidad ósea, ya que es una buena fuente de manganeso, que es importante para tener huesos fuertes.

2: Yogur

Durante décadas, al yogur se le ha reconocido su capacidad para prevenir y curar la diarrea. El yogur elimina las bacterias que causan trastornos intestinales y las investigación más recientes muestran que la actividad antibacteriana del yogur puede alcanzar a todo el organismo al estimular el sistema inmunológico. Incluso mata a la bacteria que causa el olor corporal. Cuando se toman antibióticos, el consumo de yogur ayuda a reparar la flora intestinal, especialmente si es bífidus, y durante los viajes resulta preventivo de las inesperadas diarreas.

Este producto lácteos además reduce significativamente la susceptibilidad a las alergias al polen, fiebre del heno y los resfriados, si se comienza a consumir tres meses antes del inicio de la época del polen o la estación fría. Para obtener el máximo beneficio se puede tomar durante todo el año. También ejerce actividad antiviral y contra el cáncer. Estimula los anticuerpos del sistema que luchan contra la infección y atacan a virus y tumores. Lo yogures que contienen Acidophilus ayudan a prevenir las infecciones por hongos y pueden reducir la incidencia de cáncer de colon.

1: El ajo

Plinio el Viejo (23-79 DC) atribuyó al ajo alrededor de 61 usos médicos en su “Historia Natural”, entre los que destacan:

  • Limpieza de las picaduras de animales
  • Curar enfermedades de la piel
  • Expulsión de tenias o solitarias
  • Eliminación de tumores
  • Extracción de flechas

Es probable que nunca necesitemos extraer una flecha, pero se pueden obtener numerosos beneficios para la salud al comer el ajo. Las propiedades antibacterianas que han hecho del ajo un tratamiento tópico efectivo durante miles de años también hacen un buen trabajo en el interior del cuerpo.

Los investigadores han identificado más de 30 agentes que combaten el cáncer dentro del ajo y su prima, la cebolla. En estudios con ratones, la dieta de ajo redujo los tumores de colon un 75%, previno el 100% del cáncer de esófago y bloqueó el 70% del cáncer de mama (Carper). Un estudio alemán encontró que el ajo es tóxico para las células malignas. El ajo puede ser el mejor alimento contra el cáncer, especialmente para el cáncer de estómago. Su acción antibacteriana mata a la H. pylori, la bacteria que supuestamente provoca cáncer de estómago y colon.

En asuntos del corazón, comer uno o dos dientes de ajo al día reduce los triglicéridos del 13 al 25 por ciento y baja la presión arterial, el colesterol y el peligro de coagulación sanguínea. El ajo combate los coágulos de la sangre mejor que la aspirina. Trabaja en ocho diferentes formas para detener la formación de coágulos, mientras que la aspirina tiene una sola acción (Harper).

El ajo también alivia el dolor en las articulaciones, el gas y la diarrea y aporta calma y sensación de felicidad. Aplastado, mejora su acción beneficiosa.

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La canela pone a sudar a cualquiera. Esta especie aromática tiene la capacidad de calentar el cuerpo; por eso se recomienda tomar su infusión en épocas de extremo frío. Precisamente el canelazo, esa tradicional bebida hecha de licor, azúcar y canela, calienta el organismo hasta en las noches más heladas.

Como esta especie hace sudar abundantemente, es recomedable su utilización para bajar la fiebre. Es especialmente efectiva si se combina con borraja o té de limón. Sin embargo, no conviene abusar de la infusión con una o dos tazas al día es suficiente. Además, resulta útil para combatir los catarros, sobre todo si prepara la infusión de una cucharadita de canela en polvo en una taza de leche. Una variante consiste en hervir canela en una taza de vino tinto junto con cinco clavos de olor.

También es un gran apoyo para revitalizar a las personas que sufren de debilidad o que son víctimas de los escalofríos que acompañan los cuadros virales.

Los problemas digestivos también se curan con la ayuda de la canela, pues alivia el dolor de estómago, especialmente en aquellas infecciones intestinales que provocan diarrea. Tomar una taza de agua de canela después de las comidas evitará la indigestión, los cólicos y las flatulencias. Mucho mejor si la combina con jengibre, manzanilla, anís o menta.

Debido a que es un estimulante uterino, su empleo está contraindicado en mujeres embarazadas, sobre todo en las primeras etapas de la gestación. Sin embargo, en los días cercanos al parto, su infusión se recomienda para agilizar el alumbramiento.

Sus propiedades en favor de la mujer

Gracias al eugenol componente activo de la canela, esta especia es de gran ayuda para aliviar los cólicos menstruales. Además, al ser relajante y reducir la ansiedad y el estrés, la canela enfrenta la depresión que aparece en el síndrome premenstrual.

La canela también es levemente emenagoga, es decir, tiene la capacidad de provocar la menstruación, favorable cuando se presenta la amenorrea, es decir la ausencia de la menstruación. Como estimula el útero, favorece y facilita la salida del flujo menstrual.

Taninos que cuidan de su estómago

Una de las zonas por la cual la canela es tan buena para los males estomacales es su abundante contenido en taninos. Estas sustancias poseen propiedades astringentes y antiinflamatorias que actúan en beneficio del aparato digestivo.

Algunas de las acciones benéficas benéficas de los taninos son secar y desinflamar la mucosa intestinal (una capa que recubre y protege el interior del conducto digestivo). Por ello, la acción de los taninos resulta tan eficaz en el tratamiento de la diarrea.

Para evitar las infecciones urinarias

Un estudio reciente demostró que la canela es capaz de “eliminar completamente” al causante de la mayoría de las infecciones urinarias, la bacteria escherichia coli. También elimina a un hongo responsable de las infecciones vaginales, la candida albicans.

Otra beneficio de la canela en relación al tracto urinario, se basa en su propiedad astringente. Esta aromática especia es adecuada para tratar la incontinencia nocturna. Para obtener sus bondades basta con masticar una ramita de esta planta a diario.

Diabéticos, ¡a usar menos insulina!

Algunos estudios aseguran que la canela ayuda a los diabéticos a metabolizar mejor el azúcar. En la diabetes tipo II, la insulina segregada por el páncreas no puede ser usada por el cuerpo para regular los niveles de azúcar.

Los investigadores quienes descubrieron que la canela puede hasta triplicar la eficacia de la insulina, dicen que media cucharadita de canela molida con cada comida ayuda a controlar los niveles del azúcar en la sangre.

Una defensora de su dentadura

Algunas pastas dentales tienen sabor a canela, y es por una excelente razón. Resulta que las propiedades antisépticas de esta especie ayudan a matar a la bacteria que causa la caída prematura de los dientes.

Además de velar por la salud de la dentadura, la canela también ayuda a eliminar los hongos y los virus que pueden instalarse en la boca y propagarse después al resto del cuerpo causando enfermedades.

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Nueces para la diabetes

Written by post on June 7th, 2010 in Medicina Natural.

El agregado de compuestos bioactivos de estos frutos secos podría proteger contra los procesos de inflamación crónica, asociada a la resistencia a la insulina y a la diabetes

Por su conglomerado de nutrientes, el consumo diario de nueces mejora la salud de los vasos sanguíneos y disminuye el riesgo de enfermedades del corazón. Las investigaciones más recientes evalúan los mecanismos protectores de los frutos secos en los procesos inflamatorios, factores asociados al desarrollo del proceso aterosclerótico que precede a las enfermedades cardiovasculares. A su vez, se estima que varios marcadores de la inflamación podrían ser predictores independientes de resistencia a la insulina y a la diabetes. En España, cerca de 3.500.000 personas padecen esta patología crónica, mientras que las enfermedades del corazón son una de las complicaciones asociadas o añadidas y causa de morbi-mortalidad en gran número de personas diabéticas.

Se tiene la costumbre de comer las nueces por puñados, aunque también pueden emplearse como ingrediente de multitud de recetas: desde ensaladas, platos de pasta, arroz o legumbres, hasta deliciosos y nutritivos postres y propuestas para energéticos desayunos. Si se integran estos y otros frutos secos de cáscara, al natural, en las distintas prácticas culinarias, es más fácil consumirlos a diario y beneficiarse de sus propiedades.

Nueces para la diabetes

El vínculo entre los nutrientes de los frutos secos en general, y de las nueces en particular, y la salud del corazón y los vasos sanguíneos ha quedado demostrado en multitud de estudios científicos y epidemiológicos. Las referencias más recientes quedan recogidas en el libro “Frutos secos, salud y cultura mediterráneas”, que dedica varios capítulos a esclarecer el papel fisiológico de los distintos componentes por separado (grasas insaturadas -ácido alfa-linolénico-, fibra, antioxidantes) sobre este asunto.

En el capítulo dedicado a la fibra, sus autores, Jordi Salas-Salvadó, Pilar García-Lorda y Emilio Ros Rahola, incluyen referencias científicas al papel de la fibra, abundante en los frutos secos, en la mejora aparente de la sensibilidad a la insulina. Al hilo de esta cuestión, un trabajo reciente, realizado entre la Unidad de Nutrición Humana del Hospital Universitari Sant Joan de Reus, dirigida por el doctor Salas-Salvadó, y el Centro de Investigación Biomédica en Red Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBERobn), en Santiago de Compostela, evalúa el papel de los frutos secos en la inflamación y la resistencia a la insulina.

La inflamación crónica es una etapa clave en las primeras fases del proceso aterosclerótico que predice el futuro de los eventos cardiovasculares. A su vez, varios marcadores de inflamación se han identificado como predictores independientes de la diabetes en diferentes estudios prospectivos en humanos. De hecho, se ha sugerido que la inflamación crónica está ligada de forma estrecha con la génesis de la resistencia a la insulina. La revisión informa de los mecanismos por los cuales algunos componentes bioactivos de las nueces en su conjunto, como el magnesio, la fibra, el ácido alfa-linolénico (en las nueces), el aminoácido L-arginina, diversos antioxidantes y ácidos grasos monoinsaturados, pueden proteger de manera sinérgica contra la inflamación y, en consecuencia, disminuir la resistencia a la insulina.

De ahí que sea interesante el consumo diario de frutos secos de cáscara al natural, en especial de nueces, por su papel protector no sólo en caso de problemas de corazón o hipercolesterolemia, sino también por parte de quienes tienen diagnosticado síndrome metabólico, resistencia a la insulina o diabetes.

Nueces hasta en la sopa

Un momento de reflexión es suficiente para que surjan incontables ideas para incluir las nueces a diario, más allá del típico puñado tomado entre horas, en el almuerzo o en la merienda. Del recetario de CONSUMER EROSKI, se ha seleccionado una lista de recetas con estos frutos como protagonistas, que abarca apetitosos platos de ensalada, pasta y arroz, mezclas con legumbres, acompañamientos de carnes, deliciosos postres y energéticas propuestas para unos desayunos originales y saludables.

Las ensaladas a las que se añade un puñado o una picada de nueces resultan deliciosas, tal y como sugiere la de queso y nueces, manzana y salsa de yogur, lentejas, canónigos, escarola y queso azul, aguacate y uva o la templada con setas y endibias.

Los frutos secos pueden emplearse como decorado de cremas de verduras, como la de calabaza o sopas, y resultan un contrapunto interesante de textura y sabor. Las recetas de pasta, arroz y cuscús se prestan a mezclarse con salteados, majados o salsas de nueces como los tallarines, los raviolis, las cintas o el arroz con espárragos o en ensalada con pera. Los segundos platos de pollo, cordero y otras carnes de sabores marcados admiten la mezcla con frutos secos y frutas desecadas como la receta de redondo.

Son tradicionales los postres que mezclan las nueces con requesón, cuajada o queso y membrillo. Y las nueces son las elegidas para preparar diversidad de pasteles, bizcochos, magdalenas, compotas o frutas asadas como la de naranjas con salsa de nueces y miel. Más empalagosa puede resultar la intxaursalsa, una sopa dulce de nueces. Estos frutos se pueden añadir al muesli y se venden panes y galletas que los contienen. Otros deliciosos y energéticos desayunos se componen de tostadas de pan con crema de nueces o leche y pasas.

UNA RACIÓN: UN PUÑADO

Desde la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria se recomienda consumir entre una y cinco raciones por semana de frutos secos de cáscara, por su asociación indiscutible con la prevención de accidentes cardiovasculares. La cantidad entendida como saludable equivale a 25 gramos netos, al natural, que representa un puñado de estos alimentos ya pelados. Aunque son muy energéticos por su concentrado en grasas, proteínas y calorías, varios estudios desmienten que, consumidos en su justa medida, conduzcan al sobrepeso y a la obesidad. Incluso su consumo habitual podría ayudar a controlar el apetito y, por consiguiente, el peso, dada su concentración en fibra, con reconocida función saciante.

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El jengibre, un alimento medicinal

Written by post on June 2nd, 2010 in Medicina Natural.

Por: Dr. Hernán Candia R.
Dr. en Naturopatía, Máster en Herbodietética y Artes Curativas Orientales

Las Vegas.- el jengibre es una planta zingiberácea cuyo risoma es de color aromático de un carácter picante, cítrico, alcanforado y caliente.

Según nuestras investigaciones, sería originario de la India, e introducido en china en épocas remotas.
Ambas culturas lo han usado como especie y como medicina desde épocas inmemoriales.

El jengibre ha sido usado durante miles de años, especialmente en la India, China y Japón por sus notables propiedades medicinales, en preparaciones farmacéuticas.

Existen muchas evidencias de su uso en la literatura sánscrita y también en los tratados de medicina China.
En la medicina china se le considera Yan (hierba caliente).

Su nombre original en sánscrito es “zingebera”.

Esta palabra dio origen al nombre griego “zingibiri” y luego al latín “zingibiris officinalis” y fue traído por los españoles después del descubrimiento de América.

Se extrae del suelo cuando sus hojas se han secado.

Las barbas de la raíz y el resto del tallo se eliminan.

La raíz se lava y se deja secar al sol.

El consumo de la raíz del jengibre puede realizarse en su estado fresco, rallado, deshidratado o en polvo y es recomendado consumirlo en sopas, guisos, etc.

Uso medicinal

Esta importante y exquisita raíz tiene grandes propiedades curativas, debido a que contiene aceites volátiles como: zingibereno, cingibero, borneo, felandreno, citral, cineol, mucílago y resina, entre otros.

Es estimulante, carminativa, rubefaciente y diaforética, el té de jengibre es muy recomendado para tratar los dolores de garganta, tos ronqueras y amigdalitis.

Es un gran digestivo y excelente condimento para varios platos cotidianos.

Es antiespasmódico, antitusígeno, antiemético (antimareos), fue utilizado por siglos por los marineros para combatir los mareos en altamar.

Es excelente para luchar contra la flatulencia, para lo cual debe tomarse un té de jengibre media hora antes de las comidas.

Tiene la reputación de tener cualidades que pueden prevenir los ataques al corazón, dolor de artritis, dolores intestinales, prevenir la gripe, cáncer de piel y ayuda a la pérdida de peso.

El aceite de jengibre ayuda a prevenir el cáncer de la piel

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Formula 1 – Mezcla para Batido Nutricional Herbalife – EEUU

Las amigas del riñón

Written by post on May 25th, 2010 in Medicina Natural.

El sistema urinario limpia los materiales de desecho de nuestro torrente sanguíneo, depura el agua y las sustancias tóxicas que han sido ingeridas y las excreta con la orina. También desempeña una función hormonal, permite controlar la tensión arterial, ayuda a la médula ósea a crear glóbulos rojos, activa la producción de vitamina D y genera prostaglandinas, indispensables para controlar la inflamación y aliviar el dolor.

Ante trastornos renales y urinarios leves y moderados la toma de plantas puede ser una buena opción con escasos si no nulos efectos secundarios. El valor terapéutico de las plantas diuréticas se aprovecha además para tratar otras dolencias que requieran depuración y eliminación, por eso suelen incluirse en tisanas de formulaciones complejas.

Maíz.- La cabellera del maíz relaja las vías urinarias y las aleja de las infecciones, ejerce un efecto tonificante sobre los riñones y ayuda a eliminar ácido úrico y urea por la orina. Alivia las afecciones renales o urinarias moderadas o leves, la hiperuricemia, la presencia de cálculos renales, la gota y la hipertensión arterial asociada a trastornos renales. En caso de hipertensión o insuficiencia renal o cardiaca es preciso consultar previamente con el médico.

Esparraguera.- Es un excelente remedio para estimular la emisión de orina y aliviar la retención de líquidos. Por eso se recomienda en caso de embarazo, menopausia y personas obesas que se vean afectadas por este síntoma. Se indica también si hay edema, una micción escasa o ausencia de ella, e inflamación en el tracto urinario con infección leve.

Gatuña.-
Las raíces y sumidades floridas actúan como un poderoso diurético, idóneo en caso de presentar niveles altos de ácido úrico, pero también para regular la tensión sanguínea, prevenir y eliminar los cálculos renales y biliares, y para aliviar la gota y la retención de líquidos. Se ha destacado su eficacia contra los edemas o retenciones de líquido e hidropesía, muchas veces vinculada a inflamaciones renales o nefritis. La gatuña ejerce además una moderada acción protectora sobre el hígado y la vesícula. Su acción antiséptica también es útil para prevenir la cistitis crónica.

Borraja.- Por su valor antiinflamatorio, la borraja puede tratar la nefritis y la inflamación del tracto urinario. Es hipotensora, reduce los niveles de ácido úrico y urea, y resulta un apoyo efectivo contra la gota y los dolores articulares. Regula además el sistema hormonal y el metabolismo.

Brecina.- Aumenta la diuresis, por lo que resulta útil en caso de retención de líquidos, oliguria, gota e hipertensión arterial. Pero sobre todo se indica para neutralizar los focos de infección localizados en el tracto urinario, como la cistitis, la uretetiris o la pielonefritis.

Buchú.- Sus hojas combaten las infecciones en el tracto urinario, como la pielonefritis la ureteritis, la uretritis, la prostatitis y la cistitis o infección de la vejiga. Rebaja la inflamación y evita las micciones dolorosas. Es un diurético de efecto rápido y un buen apoyo en caso de edema, gota e hipertensión arterial.

cuerpomente.com


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Francisco Varatojo, director del Instituto de Macrobiótica de Portugal, es uno de los consultores de macrobiótica más reconocidos a nivel mundial.

A principios de junio estará en nuestro país como ponente estrella en la a XIV edición de la feria Bioterra, que se celebra del 4 al 6 de junio en Ficoba, Irún.

Este cualificado experto en macrobiótica ha destacado principalmente por la aplicación de los principios de la macrobiótica a la medicina natural y a la resolución de problemas sociales.

Discípulo de Michio Kushi, la mayor autoridad mundial en medicina macrobiótica y una de las personalidades con mayor prestigio en Medicina Alternativa Natural, Varatojo es autor de innumerables libros, CD’s y videos sobre salud. Co-autor de “Deliciosas Recetas Macrobióticas” y colaborador regular en revistas, periódicos y programas de TV, actualmente es uno de los cronistas del periódico “Sol”, además de impartir clases y conferencias en los principales países europeos y en Estados Unidos.

La macrobiótica o dieta de la larga vida es una de las que más expectación está despertando en esta última década. Existen estudios que demuestran que contribuye a mejorar la salud en general, así como a prevenir multitud de enfermedades. Su objetivo prioritario es aumentar la energía y depurar el organismo. La alimentación se utiliza como herramienta terapéutica, partiendo de la base de que ‘somos lo que comemos’.

Pero la macrobiótica, como comparte Francisco Varatojo, es mucho más que una forma de alimentarse. En su opinión, los alimentos no están solamente para sostener el cuerpo, pueden influir, incluso, en la forma en la que pensamos. De tal manera que un determinado tipo de alimentación puede generar personas más competitivas, materialistas o agresivas y otra, individuos más pacíficos y espirituales, especialmente si estas técnicas alimenticias se mantienen durante generaciones. De ahí que, en opinión de los seguidores de la macrobiótica, una dieta de estas características tenga la potencialidad de desarrollar una mente más tranquila y serena y, en consecuencia, convertirse en una herramienta más para la resolución de conflictos sociales.

ecoticias.com



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