* Medicina Natural - Salud

 

domingo, febrero 18, 2007

La col ayuda a combatir la úlcera

Las personas que padecen úlcera han de cuidar su alimentación para evitar molestias gastrointestinales o reducirlas al máximo.

¿Qué es la úlcera?

Una úlcera es una pequeña lesión o herida que se produce cuando fallan los mecanismos de defensa del tracto digestivo frente a las secreciones ácidas. Si se ve afectado el esófago se habla de úlcera esofágica; cuando se desarrolla en el estómago se habla de úlcera gástrica, y cuando se produce en el duodeno -porción del intestino delgado más próxima al estómago-, de úlcera duodenal.

Las causas del origen de este trastorno son muy diversas: aumento de la secreción ácida en el estómago, alteraciones de la mucosidad que protege al tracto digestivo, ingesta de fármacos como AINES -antiinflamatorios no esteroideos- y aspirina, e infección causada por la bacteria Helycobacter pylori, entre otros.

¿Cuales son sus síntomas?

Los síntomas más comunes que se asocian a la úlcera en fase aguda o sintomática son la quemazón o ardor, el dolor, la aerofagia o exceso de gases y la sensación de pesadez en el estómago.

Coles y úlcera: Una buena combinación siempre y cuando sea en crudo

La col o repollo es una hortaliza que pertenece a la familia de las crucíferas. Éstas son ricas en celulosa -fibra insoluble- y compuestos de azufre que les confieren el olor tan particular que desprenden durante su cocción, además de propiedades antioxidantes y que hacen que resulten flatulentas. Esto es así cuando se consume este tipo de verduras cocidas, algo que empeora la función digestiva, lo que no sucede cuando se consumen en crudo. De echo, hay estudios que demuestran que la col o el repollo en crudo contiene en su composición compuestos antiulcerosos, sólo que aún no han sido identificados por completo.

Entre sus efectos se ha visto que la col actúa como un antiácido natural y que favorece la cicatrización de úlceras del aparato digestivo.

¿Cómo tomarla?

Para obtener los citados beneficios frente a la úlcera gastrointestinal la col se ha de tomar en ensalada o bien beber su propio jugo.

- En ensalada: Las hojas tiernas de col también se comen en ensalada, picadas bien finas y aderezadas con aceite de oliva y limón. Un ejemplo es la ensalada de col y manzana.

- Zumo fresco: Para obtener este zumo o jugo se han de machacar las hojas frescas de col, mezclarlas con unas cucharadas de agua y a continuación triturarlo todo con ayuda de una licuadora o batidora. Para que este zumo resulte eficaz se recomienda tomar de 2 cucharadas a medio vaso antes de cada comida y durante varios días.

Saludos Cordiales

Dr. José Manuel Ferrer Guerra

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miércoles, febrero 07, 2007

El Enfermo en Medicina Natural


Medicina Natural

La gran diferenciación posible y obligada entre la medicina antigua y la moderna se inicia definitivamente con el concepto imperante en cada una de ellas respecto al enfermo.

La gran diferenciación posible y obligada entre la medicina antigua y la moderna se inicia definitivamente con el concepto imperante en cada una de ellas respecto al enfermo, deriva un distanciamiento cada vez más amplio que no será posible salvar y que nos obliga a situarnos definitivamente en uno y otro campo.

La psiquiatría, la biotipología y la parapsicología han acercado las formulas de concepción del enfermo utilizado en las escuelas antiguas a la que se ha consagrado la medicina bioenergética desde su inicio.

Pero al llegar al terreno de la práctica esa medicina ortodoxa deja lo antropológico y lo psicológico por lo anatómico y sigue rutinariamente el procedimiento más estrictamente materialista, marginando de forma ostensible el considerado de lo dinámico y lo espiritual llevando al médico a ver un hombre robot, ceñido a un funcionamiento prevalente derivado de sus elementos conformantes. Así el especialista trabaja sobre órganos tejidos, células, realizando sus investigaciones por caminos cada vez más complejos y repetidamente decepcionantes, en la búsqueda del remedio adecuado de cada lesión y su cortejo sindrómico, producirá fármacos de acción físico química o químico biológica fundamentándose siempre en la comprobación científica sobre animales laboratorio, cepas microbianas, alteraciones inmunológicas, de tinte inminentemente organicista.

El enfermo ante todo es un individuo; si pretendiéramos definirlo; como un ser bioenergético, psicoanémico, con posibilidad de completa manifestación, el intento satisface nuestro propósito aún cuando puede merecer la censura.

inmediata de nuestros colegas ortodoxos.

El aforismo que de forma indiscutible ha pasado durante muchos años por la historia de las ciencias médicas, cuando se plantea que no existen enfermedades sino enfermos es clásicamente aplicable e irrebatiblemente coincidentemente con lo que plantea la medicina bioenergéticaal ver al hombre como un todo único integrado así mismo y al mundo que lo rodea, respondiendo constantemente al cielo y a la tierra. Por esta razón la causa de la enfermedad no radica de forma absoluta en los planteamientos de la medicina alopática y si en los desequilibrios energéticos que se presentan en el ser, que, por consiguiente, producen una variada cantidad de síntomas y signos siendo a la vez cualitativamente diferentes y atribuyendo una marcada individualidad a cada caso afirmando la frase que históricamente ha pasado de generación en generación y en cualquier tipo de medicina.

Sintetizando estas someras definiciones podemos concluir:

- Que el hombre es un individuo indistinto en si y distinto a los demás en el que es fácil reconocer características persistentes y cualidades fácilmente cambiantes.

Alexis Yorkis Trincado Escríbeme

Doctor en Medicina Humana

Enviado por Graciela E. Prepelitchi

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